Pensamientos que hacen daño... VIII: El peligro de generalizar. Diferencias con otras distorsiones cognitivas.

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La distorsión cognitiva de la que hablaremos hoy, es la última que nos quedaba por explicar: la sobregeneralización. También, para cerrar esta secuencia de artículos relacionados con los pensamientos, plantearemos las diferencias que existen entre ellos y la posibilidad de encontrar más de uno en una misma situación, proponiendo una técnica que sirva de entrenamiento.

Comenzando por la sobregeneralización, este pensamiento negativo consiste en llegar a la conclusión de que algo que ha sucedido alguna vez volverá a repetirse una y otra vez, lo cual, en caso de ser un suceso negativo, nos puede generar un sentimiento de abatimiento y por tanto contemplar el futuro como oscuro.

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La tendencia a sobregeneralizar nos lleva a percibir las situaciones o las conductas propias, del otro o del entorno como mucho más probables de lo que en realidad son, o al menos de lo que en realidad tenemos prueba. Vamos a analizar las diferentes formas en que puede manifestarse esta distorsión con algunos ejemplos:

 

Como podremos concluir con facilidad, las consecuencias de dejarse llevar por el pensamiento distorsionado generalizador serían muy diferentes a las del pensamiento sano. En el primer caso nos llevarían a considerarnos negados en la cocina, considerar a nuestra jefa como una dictadora agresiva (o a nosotros como unos incompetentes) o víctimas de todas las enfermedades posibles, habiendo solo tenido en cuenta un suceso para ello.

La clave, al igual que con muchas otras distorsiones, para manejar este pensamiento, está en detectarlo con rapidez y sustituirlo por un pensamiento más sano y ajustado (que no quiere decir más positivo ni negador).

Como comentábamos anteriormente, estas ocho distorsiones que hemos comentado hasta ahora, a veces pueden confundirnos o llevarnos a equívocos y hacernos percibir la realidad de manera inadecuada. Pero también es importante hacer ver que en diferentes situaciones, los pensamientos pueden incluir más de una de estas distorsiones y es importante ser capaz de distinguirlas y diferenciarlas. La siguiente tabla nos podrá ayudar:

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