Pautas para afrontar una entrevista de trabajo con éxito.

medico paciente

Podemos tener un buen currículum o podemos ser los candidatos perfectos para un determinado puesto de trabajo pero…llega la hora de la verdad, enfrentarse a la entrevista Es inevitable ir nerviosos/as a una entrevista de trabajo, más si no tenemos experiencia o si estamos en una situación desesperada. En muchas ocasiones, los entrevistadores no lo ponen nada fácil, buscarán la manera de dejarnos en una situación incómoda para poner a prueba nuestras habilidades de manejo del estrés y resolución de conflictos, para valorar si decimos o no la verdad y detectar incongruencias en nuestro discurso.

La primera impresión será importante y aunque valorarán la formación y la experiencia, también valorarán nuestra presencia, nuestra comunicación verbal y no verbal y nuestra personalidad.

Hay un punto a nuestro favor, nos han seleccionado para la entrevista, eso significa que nuestra candidatura es válida.

Algunas indicaciones que no debemos perder de vista:

1. Infórmate del puesto y de la empresa antes de la entrevista.

Puedes mirar su página web, perfil en Facebook o en Linkedin, mirar en foros… para hacerte una idea de la cultura de la empresa y su filosofía de base, de la organización de la empresa, a qué se dedica, cómo se habla de ella en los medios o en los foros…

2. Causa una buena impresión.

Ve aseado/a y vestido/a de manera acorde a tipo de empresa. Suele ser más adecuado pecar de discreto/a, un exceso en el arreglo, maquillaje o perfume, etc., no son adecuados. Puedo hacerme una idea del vestuario que se espera de mí en ese puesto de trabajo, e intentar llevar ese estilo en la entrevista. Por ejemplo, si es para un trabajo con niños, sería bueno ir con un vestuario juvenil.

Cuando saludes, da la mano y no lo hagas ni excesivamente fuerte, ni excesivamente flojo.

Siéntate sólo cuando te lo digan.

3. Transmite positividad y simpatía sin perder la compostura.

Sonríe al saludar, durante la entrevista y al finalizarla.

Mantén una postura abierta y relajada, suelta la tensión de los músculos. Siéntate erguido/a mostrando seguridad y seriedad.

Habla con una ligera sonrisa en los labios, ligera, no se trata de dar la impresión de excesiva diversión.

Exprésate en afirmativo. Mejor decir “este año he profundizado en mis conocimientos de inglés e informática” a “como no encontraba nada, me puse a estudiar inglés e informática”.

Muéstrate receptivo/a y positivo/a en relación a la empresa, el puesto y sus características.

4. Cuida tu lenguaje verbal y no verbal

Habla de usted hasta que te inviten a tutear.

No interrumpas, escucha primero, el protagonismo está en manos del entrevistador.

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No te enrolles, responde brevemente a las preguntas, usa frases cortas y sencillas. El vocabulario excesivamente rebuscado se valorará de manera negativa.

Mueve las manos al hablar y sé expresivo con los gestos de la cara.

Vocaliza y modula la entonación al hablar.

Evita gestos de ansiedad o impaciencia como morderse las uñas, rascarse, apretar los ojos, carraspear, mirar el reloj…

Respira con calma para ir relajándote.

5. Muéstrate atento/a a las preguntas trampa, los gestos para intimidar o destapar incongruencias.

No respondas a la defensiva antes un posible ataque o crítica desproporcionada, reconoce la posible verdad del comentario del otro y luego defiende tu postura. Algo así como… “para usted es un problema el periodo que yo he estado sin trabajar, yo lo he visto como una oportunidad para profundizar en mis estudios” o “es cierto, no tengo experiencia en un puesto administrativo, sí tengo una formación muy avanzada en herramientas de gestión administrativa, un potencial alto de aprendizaje y adaptación, y creo estar capacitado/a para el puesto”

Ante preguntas muy personales o inapropiadas… con una sonrisa relajada… “esa pregunta, a mi parecer, no está relacionada con este puesto de trabajo”

Si el entrevistador se queda callado, espera respirando tranquilamente a que rompa el hielo, no lo hagas tú.

Si el entrevistador está muy serio, no pierdas tu simpatía.

No mientas, pero no des detalles de aquello que no te conviene, responde de manera más general y en positivo.

Conoce muy bien tu currículum, no titubees en fechas o nombres de empresas anteriores, busca argumentos con antelación, no improvises.

6. Véndete bien pero no exageres.

Cuando expresamos algo positivo de nosotros de manera exagerada, el otro puede recibirlo como una mentira.

Piensa en tus puntos fuertes antes de la entrevista, y úsalos en el momento apropiado.

7. Si se trata de una entrevista de dinámica grupal, hay un conjunto de habilidades básicas.

Mostrarse participativo, pero sin pisar al resto de candidatos.

Si otro candidato tiene una buena idea, reconocerla y reforzarla en el grupo.

Si hay una situación de indecisión en el grupo, tomar la iniciativa y abrir un camino a la decisión.

Si alguien te hace una crítica, no entres al trapo, defiéndete sin atacar.

En general, se valorarán nuestras habilidades de autocontrol, de escucha empática, asertividad, capacidad de trabajo en equipo, planificación, cooperación y liderazgo.

8. Si la cosa no sale bien, no te desanimes.

Analiza lo que has hecho bien, y también lo que has hecho mal, la próxima vez te saldrá mucho mejor.

Raquel López Vergara

Psicóloga y coach