El papel de la familia en el desarrollo social del niño

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Durante la infancia se dan las primeras experiencias del niño o la niña con sus iguales, en las que los padres y madres van a mediar para que su hijo o hija disfrute de la compañía de otros niños o niñas y aprenda a compartir y cooperar con ellos y ellas. La educación previa y el estilo de comunicación de los padres y madres con el/la pequeño/a van a influir en cómo él o ella se relacione con sus iguales.

Los padres y madres autoritarios/as, controladores/as, que establecen normas de comportamiento que no se pueden negociar ni cuestionar, que optan por la disciplina forzosa y obediencia inmediata, que evitan métodos educativos como el elogio y la motivación, o aquellos/as que son permisivos/as y pasan por alto el establecimiento y cumplimiento de normas, suelen provocar que sus hijos e hijas adopten formas agresivas o pasivas para resolver los conflictos.

Los padres y madres asertivos refuerzan y alientan las buenas conductas de sus hijos, les motivan en el proceso de aprendizaje y facilitan el desarrollo de su competencia social. Estos padres y madres:

1.      Tienen en cuenta los sentimientos, emociones y las necesidades de sus hijos.

2.      Se interesan por sus actividades cotidianas.

3.      Se sienten orgullosos/as y refuerzan sus logros poniendo atención especial al proceso más que al resultado.

4.      Muestran cariño y afecto hacia ellos y ellas.

5.      No ceden ante las normas establecidas por ellos y ellas mismos/as.

6.      No utilizan el castigo de forma sistemática.

7.      Evitan resolver los conflictos de manera agresiva.

8.      No utilizan los gritos ni las amenazas como pautas educativas.

9.      Huyen de etiquetar negativamente a sus hijos e hijas y se centran en las conductas que quieren mejorar.

Una educación muy autoritaria o permisiva puede inducir en el niño y la niña actitudes agresivas o pasivas en sus conflictos con los demás.

Relacionarnos con los demás y hacerlo de forma eficaz es una garantía de éxito social que nos aporta numerosos beneficios personales. Superar con éxito las diferentes situaciones sociales que se nos presentan a diario depende de las habilidades que hayamos desarrollado para ello.

Tener buenas relaciones sociales significa contar con una red de amigos/as, compañeros/as y familiares capaces de ayudarnos en los momentos difíciles y de disfrutar con nosotros en los buenos momentos. Utilizar unas habilidades sociales adecuadas ayuda a mejorar el autocontrol, ya que muchas veces es necesario postponer los deseos o necesidades porque son incompatibles con la situación social en la que estamos.

Los niños y niñas que no poseen estas habilidades pueden experimentar aislamiento y el rechazo social. Ser socialmente competente tiene una importancia fundamental para la adaptación del niño o niña al medio en el que vive, así como su desarrollo futuro.

En resumen, tener unas adecuadas habilidades sociales implica una serie de beneficios:

1.      El niño o niña comprende mejor a los demás y así mismo/a.

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2.      Se comunica mejor, expresa sus sentimientos y necesidades.

3.      Se enfrenta a todas las situaciones sociales, ya sean novedosas o conocidas, sin huir de ellas.

4.      Hace más amigos/as, los mantiene más en el tiempo y los conoce mejor.

5.      Es más fácil que participe en actividades lúdicas como juegos, deportes o manualidades.

6.      Puede tener un papel más importante en la familia y estar más implicado/a en las decisiones familiares. 

7.      Es más fácil que sus profesores y profesoras, compañeros y compañeras, valoren positivamente su relación con él.

8.      Probablemente logre mejores rendimientos escolares, tenga menos conflictos con los amigos/as y compañeros/as y consiga una buena adaptación posterior en la vida adulta.

9.      Tiene más posibilidades de ser una persona más feliz.

En los próximos post hablaremos de algunas actuaciones que pueden utilizar los padres y madres para aumentar las probabilidades de que sus hijos e hijas desarrollen habilidades que les permitan establecer con éxito relaciones sociales.

Susana Paniagua

Psicóloga y coach

Grupo Crece